Bancruz fue más, pero no pudo con Alianza de Cutral-Có: 0 a 0 en el Aníbal Rey Méndez
Ayer, en el estadio Aníbal Rey Méndez del Club Ferrocarril YCF, y con el correcto arbitraje de Jorge Jofres (Trelew), el conjunto de la Primera División del Club Social y Deportivo Bancruz igualó 0 a 0 frente al que llegaba como uno de los punteros junto al Deportivo Madryn, Alianza de Cutral-Có, en lo que fue uno de los partidos válidos por la novena fecha de la zona A del Torneo Argentino B de fútbol que organiza el Consejo Federal.
Bancruz venía de una más que importante victoria frente a Centenario de Neuquén la semana pasada, y los jugadores estaban con mucha fe antes de este choque. Además, la actitud del equipo frente a los neuquinos hizo que la gente (unas 750 personas) volviera a la cancha para alentar al único representante de Santa Cruz que participa de este certamen.
Sin sorpresas en la alineación titular (respecto de la formación que enfrentó a Centenario hubo dos cambios obligados: Ibarra por el expulsado Lastra y Lucas Fernández en lugar del suspendido Jorge Olguín), el conjunto local salió a buscar claramente la victoria, aunque la suerte no lo acompañó la gran mayoría de las veces.
¿Lo mejor? El chico Gustavo Díaz, que se plantó en el círculo central y se hizo dueño del equipo, pidiéndola siempre y, como ya es costumbre, el capitán Leandro Fernández, que recibió un fuerte golpe de Bruno Weisser en la cabeza y debió colocarse un vendaje, el cual debió cambiarse en una oportunidad porque la sangre le chorreaba a borbotones. Igual, fue a todas como si fuera la última. Otro que anduvo bien fue Ariel Patiño.
Si bien el ex Huracán de Comodoro Rivadavia no tuvo muchas chances claras de gol (sólo una, que terminó en las manos del arquero Walter Morales), mostró mucho sacrificio para ayudar con la recuperación en la mitad de la cancha. El Banco no fue un espectáculo, pero que lo buscó, lo buscó.
El partido
El comienzo del cotejo mostró a dos equipos jugándosela al todo por el todo. Mucha pierna fuerte y poco buen fútbol fueron las características de los primeros quince minutos, en los que no hubo chances claras de gol. La primera llegaría recién a los 18m. Job Elías Fabio, que estuvo intermitente, metió un pase en cortada para su compañero de ataque, Ariel Patiño, pero el número 9 se demoró un segundo de más, lo que permitió que Morales se le anticipara y se quedara con la pelota. Diez minutos más tarde, Lucas Fernández probó desde unos 35 metros, pero el balón se fue cerca del palo derecho.
El elenco que conduce técnicamente la dupla Néstor Sapunar-Hugo Irigoitía era mucho más en el armado de las jugadas (Alianza no llegó en toda la primera parte) pero no podía concretar. Las otras dos jugadas con un poco de riesgo llegaron de pelota parada. Primero, a los 43m, Leandro Fernández se encargó de ejecutar un tiro libre desde 40 metros. El número 3 le pegó fuerte al arco y el esférico se fue medio metro arriba.
Y después, a los 47m, su hermano, Lucas, se hizo cargo de patear otro free kick con forma de buscapié y, luego de una serie de rebotes en el área, Patiño, muy exigido, definió de media chilena a las manos de Morales.
De los primeros 45 minutos, nada más. Ya en el complemento, la primera fue para Alianza. Ni bien la escuadra visitante sacó del medio, abrió la pelota por izquierda para la trepada de Damián Ponce, que dejó en el camino a José Ibarra y remató al segundo palo. Todo controlado por Martínez. Pero Bancruz se repuso y lo fue a buscar. Primero, Fabio la tiró por arriba después de un buen pase de Gustavo Díaz y luego fue el propio Díaz el que conectó de cabeza un tiro de esquina de Diego Jancich. El volante central le pifió y el paraguayo Fabio no llegó por el segundo palo.
El local mostraba buena actitud y, en cada jugada productiva, recibía el aplauso de la gente, como reconocimiento a la personalidad y a la garra por ir a buscar el partido. A los 53m, Rivera hizo jueguito, como se dice en el potrero y abrió la cancha para Mario Triviño, quien muy inteligentemente la sacó para atrás para la entrada de Lucas Fernández. El Ñato le dio con toda la furia, pero Walter Morales se estiró y la mandó al córner.
Los cutralqueños esperaban agazapados para el contragolpe, pero Bancruz ahogaba y no lo dejaba salir. A los 59m, Damián Ponce, un zurdo que le entra muy bien, de tiro libre, podría haber abierto la cuenta, pero la gran volada para la foto de Eduardo Martínez no se lo permitió. Luego vendrían dos jugadas violentas. La primera, a los 63m, protagonizada por Diego Jancich. El volante por derecha, que ya tenía amarilla, le propinó un codazo a Ponce, pero Jofres le perdonó la vida. En tanto, a los 70m, y en la salida de un córner, el centrodelantero José Zapata agredió a Gustavo Díaz y ahí sí, el chubutense le mostró la roja directa.
Con un jugador más, Sapunar e Irigoitía decidieron incluir a Cristian Bazán (volante ofensivo, aunque pasó inadvertido) por José Ibarra (ya habían ingresado el hijo de Cocho, Jonathan Sapunar, por Patiño, y César Hernández por el Negro Rivera). Y la jugada que podría haber sido el triunfo de Bancruz llegó a los 74m: Elías Fabio, recostado sobre la izquierda, envió un centro rasante que derivó en Jonathan Sapunar. El primogénito del DT dominó y definió bien, pero su disparo dio en el travesaño. En el rebote, Jancich, solo, definió al cuerpo del arquero, quien ya estaba vencido, y fue nuevamente Chupa el que la tiró a la tribuna cuando estaba en inmejorable posición en el rebote (dentro del área chica!) para poner el 1 a 0. IN-CRE-I-BLE.
Y sólo quedaba una más. Y Jancich volvería a ser protagonista. Y volvería a fallar. Fabio envió un buen centro, y Diego, que a esa altura ya estaba jugando de 9, le ganó en el salto a Lucas Torres y cabeceó, pero su tiro, otra vez, fue a parar al travesaño.
¿Mala suerte? Todo parece indicar que sí. Lo que sí es seguro, es que Bancruz lo intentó, lo buscó por todos lados, pero no pudo llegar de ninguna manera al gol. Ahora se vienen otras paradas difíciles, ya que visitará al Deportivo Roca de Río Negro el domingo que viene, y dentro de dos semanas hará lo propio con Independiente de Neuquén.
Ojalá se puedan conseguir buenos resultados para continuar soñando con la clasificación, como en 2004.
La Opinion Austral - Río Gallegos
Bancruz venía de una más que importante victoria frente a Centenario de Neuquén la semana pasada, y los jugadores estaban con mucha fe antes de este choque. Además, la actitud del equipo frente a los neuquinos hizo que la gente (unas 750 personas) volviera a la cancha para alentar al único representante de Santa Cruz que participa de este certamen.
Sin sorpresas en la alineación titular (respecto de la formación que enfrentó a Centenario hubo dos cambios obligados: Ibarra por el expulsado Lastra y Lucas Fernández en lugar del suspendido Jorge Olguín), el conjunto local salió a buscar claramente la victoria, aunque la suerte no lo acompañó la gran mayoría de las veces.
¿Lo mejor? El chico Gustavo Díaz, que se plantó en el círculo central y se hizo dueño del equipo, pidiéndola siempre y, como ya es costumbre, el capitán Leandro Fernández, que recibió un fuerte golpe de Bruno Weisser en la cabeza y debió colocarse un vendaje, el cual debió cambiarse en una oportunidad porque la sangre le chorreaba a borbotones. Igual, fue a todas como si fuera la última. Otro que anduvo bien fue Ariel Patiño.
Si bien el ex Huracán de Comodoro Rivadavia no tuvo muchas chances claras de gol (sólo una, que terminó en las manos del arquero Walter Morales), mostró mucho sacrificio para ayudar con la recuperación en la mitad de la cancha. El Banco no fue un espectáculo, pero que lo buscó, lo buscó.
El partido
El comienzo del cotejo mostró a dos equipos jugándosela al todo por el todo. Mucha pierna fuerte y poco buen fútbol fueron las características de los primeros quince minutos, en los que no hubo chances claras de gol. La primera llegaría recién a los 18m. Job Elías Fabio, que estuvo intermitente, metió un pase en cortada para su compañero de ataque, Ariel Patiño, pero el número 9 se demoró un segundo de más, lo que permitió que Morales se le anticipara y se quedara con la pelota. Diez minutos más tarde, Lucas Fernández probó desde unos 35 metros, pero el balón se fue cerca del palo derecho.
El elenco que conduce técnicamente la dupla Néstor Sapunar-Hugo Irigoitía era mucho más en el armado de las jugadas (Alianza no llegó en toda la primera parte) pero no podía concretar. Las otras dos jugadas con un poco de riesgo llegaron de pelota parada. Primero, a los 43m, Leandro Fernández se encargó de ejecutar un tiro libre desde 40 metros. El número 3 le pegó fuerte al arco y el esférico se fue medio metro arriba.
Y después, a los 47m, su hermano, Lucas, se hizo cargo de patear otro free kick con forma de buscapié y, luego de una serie de rebotes en el área, Patiño, muy exigido, definió de media chilena a las manos de Morales.
De los primeros 45 minutos, nada más. Ya en el complemento, la primera fue para Alianza. Ni bien la escuadra visitante sacó del medio, abrió la pelota por izquierda para la trepada de Damián Ponce, que dejó en el camino a José Ibarra y remató al segundo palo. Todo controlado por Martínez. Pero Bancruz se repuso y lo fue a buscar. Primero, Fabio la tiró por arriba después de un buen pase de Gustavo Díaz y luego fue el propio Díaz el que conectó de cabeza un tiro de esquina de Diego Jancich. El volante central le pifió y el paraguayo Fabio no llegó por el segundo palo.
El local mostraba buena actitud y, en cada jugada productiva, recibía el aplauso de la gente, como reconocimiento a la personalidad y a la garra por ir a buscar el partido. A los 53m, Rivera hizo jueguito, como se dice en el potrero y abrió la cancha para Mario Triviño, quien muy inteligentemente la sacó para atrás para la entrada de Lucas Fernández. El Ñato le dio con toda la furia, pero Walter Morales se estiró y la mandó al córner.
Los cutralqueños esperaban agazapados para el contragolpe, pero Bancruz ahogaba y no lo dejaba salir. A los 59m, Damián Ponce, un zurdo que le entra muy bien, de tiro libre, podría haber abierto la cuenta, pero la gran volada para la foto de Eduardo Martínez no se lo permitió. Luego vendrían dos jugadas violentas. La primera, a los 63m, protagonizada por Diego Jancich. El volante por derecha, que ya tenía amarilla, le propinó un codazo a Ponce, pero Jofres le perdonó la vida. En tanto, a los 70m, y en la salida de un córner, el centrodelantero José Zapata agredió a Gustavo Díaz y ahí sí, el chubutense le mostró la roja directa.
Con un jugador más, Sapunar e Irigoitía decidieron incluir a Cristian Bazán (volante ofensivo, aunque pasó inadvertido) por José Ibarra (ya habían ingresado el hijo de Cocho, Jonathan Sapunar, por Patiño, y César Hernández por el Negro Rivera). Y la jugada que podría haber sido el triunfo de Bancruz llegó a los 74m: Elías Fabio, recostado sobre la izquierda, envió un centro rasante que derivó en Jonathan Sapunar. El primogénito del DT dominó y definió bien, pero su disparo dio en el travesaño. En el rebote, Jancich, solo, definió al cuerpo del arquero, quien ya estaba vencido, y fue nuevamente Chupa el que la tiró a la tribuna cuando estaba en inmejorable posición en el rebote (dentro del área chica!) para poner el 1 a 0. IN-CRE-I-BLE.
Y sólo quedaba una más. Y Jancich volvería a ser protagonista. Y volvería a fallar. Fabio envió un buen centro, y Diego, que a esa altura ya estaba jugando de 9, le ganó en el salto a Lucas Torres y cabeceó, pero su tiro, otra vez, fue a parar al travesaño.
¿Mala suerte? Todo parece indicar que sí. Lo que sí es seguro, es que Bancruz lo intentó, lo buscó por todos lados, pero no pudo llegar de ninguna manera al gol. Ahora se vienen otras paradas difíciles, ya que visitará al Deportivo Roca de Río Negro el domingo que viene, y dentro de dos semanas hará lo propio con Independiente de Neuquén.
Ojalá se puedan conseguir buenos resultados para continuar soñando con la clasificación, como en 2004.
La Opinion Austral - Río Gallegos

0 Comments:
Publicar un comentario
<< Home