Una igualdad sin atractivos

Independiente igualó ayer en su cancha en uno tanto con Bancruz de Río Gallegos y prácticamente, resignó sus posibilidades de clasificar a la instancia definitoria del torneo Argentino B. El conjunto neuquino volvió a demostrar una alarmante inoperancia ofensiva, ante un rival que especuló y se llevó un valioso punto.
Neuquén > En un partido de pobre nivel futbolístico, Independiente empató ayer en un gol con Bancruz de Río Gallegos, en el adelantado de la undécima fecha de la Zona A del torneo Argentino B, que se jugó en el estadio de los rojos ante unos 300 espectadores.
El primer tiempo fue para olvidar rápidamente. Los rojos y los santacruceños se prestaron sin problemas la pelota entre el mediocampo y el área del elenco visitante. Allí, en sus tres cuartos de cancha, Independiente no tuvo ideas para lograr sueprar la doble línea de cuatro que le opuso su adversario.
Por eso, el arquero Eduardo Martínez pasó sin sobresaltos la etapa inicial. El local se mostró siempre más ambicioso, pero todo quedó nada más que en generosas pretensiones. Especialmente porque arriba Juan Abadie no pudo nunca desbordar por afuera y la movilidad Emiliano Paponi fue intrascendente, ante la fortaleza física de los marcadores centrales de Bancruz.
De todas maneras, el esquema excesivamente conservador del equipo visitante, también le impidió llegar aunque más no sea una vez al arco defendido por Sergio Ciattaglia.
Dentro de esa pobreza generalizada, surgió la dudosa sanción de un penal por una supuesta falta a Abadie y Manuel García se encargó de transformar la pena máxima en gol.
Por lógica, se esperaba que Bancruz saliera a buscar el partido, no ocurrió y el primer tiempo terminó sumido dentro de la misma mediocridad anterior.
Desde el comienzo del segundo tiempo, modificó su actitud Independiente en la ofensiva, en modo especial porque Abadie pasó al centro del ataque y Paponi comenzó a complicar por las puntas. El juego se abrió un poco más y los dos equipos llegaron con cierto peligro. Y en ese ida y vuelta un tanto más generoso, ambos arqueros se tuvieron que esforzar en un par de oportunidades.
Independiente necesitaba y podía definirlo, pero siempre le faltó “cinco para el peso”. Para colmo, Paponi, el hombre más incisivo, fue sorpresivamente reemplazado y allí se comenzaron a agotar todas las esperanzas de asegurar el resultado.
No extrañó entonces que, a través de una rápida jugada, Bancruz llegara al empate, tras una buena acción colectiva entre Jonathan Sapunar y César Hernández, que definió en gran forma Leandro Fernández.
La falta de claridad en la zona media y la notable inoperancia ofensiva de Independiente, diluyó cualquier intención de revertir la historia. El rojo mostró poca convicción para imponer su juego, en modo especial por no tener variantes con pausas o cambios de ritmo del medio hacia delante. Y así se esfumaron prácticamente todas las chances del rojo de clasificar a la próxima instancia del certamen.
La Mañana de neuquén - Neuquén.

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